Fase 4 – ESTIMULACIÓN DEL LENGUAJE COMUNICATIVO EN SITUACIONES NO INMEDIATAS


La mecánica de trabajo es la misma que en la fase 3 (ver Lenguaje comunicativo y narración de vivencias 3), pero avanzamos un paso más al introducir otra actividad que realizaremos con el niño después de haber hecho con él la primera actividad.


Como me he explicado fatal, intento aclararlo:


Primero realizas una actividad con el niño en un lugar de la casa que no sea donde normalmente trabajas con él. Por ejemplo, contruir una torre con Legos en el cuarto de estar o preparar un batido de fresa en la cocina o llenar el lavabo de espuma en el cuarto de baño y hacer pompas de jabón.


Segundo, ya en el lugar donde trabajas normalmente con el niño, hacéis juntos otra actividad: un puzzle o darle de comer a una muñeca o realizar un juego de mesa de reglas sencillas, por ejemplo.


Tercero, pasas a trabajar esta fase. Como ejemplo tomamos que en la cocina habéis preparado y tomado un batido de fresa, y en la habitación de trabajo habéis hecho un puzzle. Procurad sobre todo al principio que las actividades sean bien distintas.


El objetivo es preguntarle al niño: “(nombre del niño), ¿qué hemos hecho antes de hacer el puzzle?” – Respuesta: hemos preparado un batido de fresa en la cocina y nos lo hemos tomado.


No es sencillo lograrlo de inmediato, por eso nos ayudaremos de una serie de trucos que poco a poco iremos eliminando, hasta que el niño sea capaz de narrar sobre una actividad que ha tenido lugar antes que otra.


¿Cómo lo hicimos nosotros?


Preparamos una plantilla con dos cuadrados grandes, una encima del otro. Sobre el primer cuadrado escribimos un 1 y la palabra PRIMERO (después la sustituimos por ANTES). Sobre el segundo cuadrado escribimos un 2 y la palabra SEGUNDO (más adelante sería DESPUÉS). Tendremos preparadas también fotografías con las actividades que vamos a realizar, así como objetos relacionados con ellas que sirvan al niño de referencia.


En la cocina preparamos el batido de fresa. Nos lo tomamos. Procuramos hacerlo muy divertido todo, haciendo participar al niño: pon la leche, ahora van las fresas, oh, qué ricas, muy bien, has puesto las fresas, ahora un poquito de helado de vainilla, ahora lo batimos todos, fenomenal, qué rico va a a estar, etc, etc. Lo bebemos sentados a una mesa disfrutando el batido: qué rico te ha salido, uf, mañana nos tomamos otros, eres el mejor, etc., etc.


Tomamos, por ejemplo, una fresa o la cucharilla, y nos vamos al lugar de la casa donde solemos trabajar con el niño. Allí, colocaremos la foto de un batido de fresa (o una foto del niño y tuya tomando el batido de fresa), y a su lado dejaremos la fresa o la cucharilla. Lo trabajamos un poco, claro: “(nombre del niño), ¿qué acabamos de hacer? – nos hemos tomado un batido de fresa en la cocina – muy bien, venga, ahora coloca la foto del batido de fresa en el cuadrado número 1 – muy bien, primero nos hemos tomado un batido de fresa. Mira, aquí ha una fresa también, colócala. Ahora vamos a hacer un puzzle.


Hacéis el puzzle. Después, lo mismo. “¿Qué acabamos de hacer?” – un puzzle – muy bien, acabamos de hacer juntos un puzzle. Coloca la foto del puzzle sobre el cuadrado con el número 2. Y a su lado una pieza de puzzle.

Y ahora hay que trabajar las dos situaciones:


¿Qué hemos hecho antes del puzzle? (señalas la foto 1 para que el niño tenga una referencia) – Nos hemos tomado un batido de fresa – Fenomenal, nos hemos tomado un batido de fresa. Primero nos hemos tomado un batido de fresa.


¿Qué hemos hecho después de tomarnos el batido de fresa? (señalas la foto 2) – Hemos hecho un puzzle – Fantástico, después de tomarnos el batido de fresa hemos hecho un puzzle. Primero nos hemos tomado un batido de fresa y después hemos hecho un puzzle.


Conviene tambiñen trabajar esta frase con más preguntas del tipo: ¿dónde hemos tomado el batido?, ¿dónde hemos hecho el puzzle? – y reforzar: primero hemos tomado el batido en la cocina, después hemos hecho un puzzle en tu habitación. O ¿con quién has tomado el batido de fresa? O ¿cómo estaba el batido de fresa?, ¿qué puzzle hemos hecho?, etc. etc.


Conforme al niño va dominando esta actividad, iremos disminuyendo los refuerzos y las ayudas visuales. Pero poco a poco.


¡Que os divirtáis!

Llibro interactivo Todos somos diferentes

[+/-]



Todos somos diferentes.

.

[+/-]

Ni el autismo, ni tampoco el mobbing... ¡Adelante!

[+/-]

Fotografía de Karlos Wayne.

Ésta es la entrada que más me ha costado escribir. Deseo mantenerme serena, porque así quiero pensar. Aunque mi corazón y mis sentimientos me dicen que no se pude entender la intolerancia, ni la falta de respeto ni el acoso al débil.


Como una bestia ha irumpido el mobbing en la vida de Erik, lo están acosando. Mi hijo tiene cinco añitos. Sólo es un niño pequeño. Una personita inocente que está descubriendo el mundo. Un luchador que está arrinconando al autismo día a día.


La semana pasada tuve una reunión con el director de la guardería. Erik está en un grupo de integración. No voy a entrar en detalles porque me resulta muy doloroso. Algunos padres no sólo están malmetiendo en contra de Erik, sino que están azuzando a sus hijos. Y no me sirve de consuelo pensar que sólo son una minoría. Esos padres estaban informados y han estado siguiendo el gran desarrollo de Erik.

Positivo es que la dirección de la guardería está de nuestro lado, y desea atajar el problema de raíz. Se va a convocar una reunión de padres para tratar el tema y poner a cada uno en su sitio. Por estar de vacaciones la educadora de Erik y acercarse las fechas navideñas, quizás tengamos que esperar hasta enero. Pero mientras ya estamos preparándonos para, desde el respeto más absoluto, actuar con firmeza.


He redactado una carta que entregaremos a todos los padres el día de la reunión. Y esa carta se está traduciendo a muchos idiomas para preparar un librito con el lema “Un niño y el mundo unidos frente a la intolerancia”. Además, estoy preparando un cuento interactivo “Todos somos diferentes” para trabajarlo también con los niños. Unos niños que adoran a Erik y que, como él, no tienen ninguna maldad.


Os dejo con la traducción de la carta al español. Tengamos confianza, como me ha comentado mi amigo y escritor Pere Herrero Amorós, “en que esta carta, sensible y detallada que has redactado, abra los ojos a los que no quieren entender lo valiosos que son esos primeros años, en los que se descubre el mundo y se enriquece con la experiencia de todos”.


Gracias a todos los que estos días me estáis ayudando con vuestro apoyo. Y a los que me estáis ayudando con las traducciones.


UN NIÑO Y EL MUNDO UNIDOS FRENTE A LA INTOLERANCIA


Queridos Padres:

Soy Erik y me gustaría presentarme.

Soy un niño muy feliz, al que le encanta reír, jugar o aprender. Como vosotros, tengo sueños y deseos: disfrutar una vida plena entre las otras personas.

Vengo todos los días a la guardería. Genial que tengamos un grupo de integración. Aquí podemos empezar nuestra educación en el respeto y la tolerancia. Eso me encanta. Me siento fenomenal en la guardería. Me gusta jugar con los otros niños y aprendo muy rápìdo más y más.

Sencillamente es así. Continuar con mi desarrollo. Eso me hace muy feliz. Soy sobre todo un niño como todos los niños. Por eso tengo mis puntos fuertes y mis puntos débiles. Necesito cariño, reconocimiento y elogios.

Me duele cuando escucho comentarios malos sobre mí. Pienso que nadie se los merece. El rechazo hace mucha pupa.

La técnica, construir o los números son geniales. Creo que seré ingeniero, como mi papá. Periodista como mi mamá pienso que no, aunque ya sé leer y escribir todas las letras y muchísimas palabras. Porque yo no soy un tonto.

NI siquiera soy un autista, tengo autismo. Y el autismo de ninguna manera va a ser un problema para mi desarrollo. Soy un luchador, quiero aprender y conseguiré lo mismo que vuestros hijos.

No os preocupéis, ahora explico qué es el Autismo. No hay que tenerle ningún miedo. Nosotros amamos, sentimos, lloramos, disfrutamos, padecemos, nos comunicamos, jugamos… Solamente necesitamos al principio más ayuda, orientación y estructura. Vuestro apoyo ha sido, por eso, muy importante para mí. Muchísimas gracias.


Las personas con autismo tienen problemas con el lenguaje y la comunicación.


Bueno, cuando era pequeñito no podía hablar. Pero ahora incluso hablo dos idiomas. Vuestros hijos están aprendiendo español conmigo, ¿no es fantástico?

Hay que hablar conmigo muy claro, no muy alto, con frases cortitas y siempre de frente. Yo contesto con muchísimo gusto. Conozco muchísimas cosas, que seguro que a vosotros os interesan. Probad a hablar conmigo, ya veréis cómo os encanta.

Con mucha frecuencia puedo decir las cosas que me molestan: algunos ruidos, el jaleo, los movimientos incontrolados, cuando un niño llora o cosas que están rotas. Pero a veces no puedo decirlo porque me pongo nervioso. Sobre todo si alguien me ha tocado la cabeza, cuando mucha gente me quiere estrujar o si me han mordido o pegado. Entonces me cuesta contarlo, y tampoco digo que me quiten el jersey aunque esté sudando o que mis zapatos están al revés.

He descubierto lo bonito que es expresar deseos. Digo qué comida me gusta, cómo me encanta jugar con los niños o qué regalo me pido para mi cumple.

Ya sé que a veces necesito un poquito más de tiempo para entender y contestar, sobre todo si hay mucha gente y todos hablan a la vez.

Me interesan muchas cosas. Por eso pregunto y pregunto. Y siempre les digo a los niños si puedo jugar con ellos. Me pone muy triste cuando me dicen que “no”.

Sí, ahora puedo hablar, pero no entiendo la incomprensión de algunas personas.


Las personas con autismo tienen problemas con la socialización


Las personas hablan sin parar y la vez, hay montones de estímulos alrededor, mi cerebro trabaja mucha información al mismo tiempo y mi percepción es mucho más sensible. Pero yo estoy en este mundo, no en mi mundo. Por cierto, un mundo donde hay cabida para todos. Todos somos iguales, todos somos diferentes.

Hay muchas personas que necesitan ayuda. Pero, ¿sabéis?, yo tengo trillones de ventajas: puedo aprender, y ¡cómo!

Mis papás, mis terapeutas, mis educadoras, los niños y también vosotros, que sois los papás de mis amiguitos de la guardería, me enseñáis. Soy muy aplicado. Por ahora ya he logrado aprender a imitar, a jugar, a comportarme, a emocionarme…

Un gran trabajo. Mi trabajo, aunque sólo soy un niño. Bueno, en realidad ya soy grande, y dentro poco podré tocar el techo con mi mano. Pero mientras no alcance el techo, puedo disfrutar lo que me hace bien y me encanta: JUGAR.

¿A que también les gusta jugar a vuestros hijos? Es genial, y mucho mejor con otros niños que solito. Con vuestros hijos puedo seguir desarrollando mi fantasía, entender más reglas, los chistes o la picardía. Desafortunamente aprenderé también cosas con las que no estoy de acuerdo, como la mentira o a fingir o a acusar a otros.

Pero tengo algo muy claro. De ninguna manera quiero aprender a herir con mis palabras a los demás adrede, ni a insultar ni a rechazar a nadie.


Las personas con autismo mantienen comportamientos repetitivos y les cuesta aceptar los cambios


Vale, yo era así antes. Explico por qué. Como me costaba entender este mundo tan inquieto, necesitaba rutinas y repetir lo conocido, pues eso me daba seguridad.

Así, quería ir siempre por el mismo camino, me gustaban sobre todo los objetos que yo podía manipular (encender y apagar, por ejemplo) o construir cosas en fila y muy ordenadas. El caos y lo nuevo me daban mucho miedo.

Ahora ya no. Cada día descubro que el mundo es una aventura. Yo soy un explorador nato, que siempre debe estar muy bien preparado . Voy a usar una metáfora: mis papás me dan el mapa, la linterna, el equipamiento, las orientaciones, las posibilidades de caminos y el destino. Pero poco a poco voy necesitando conocer el destino y menos equipamiento. ¿La mejor ayuda? Anticiparme qué va a ocurrir.


Espero no haber dicho demasiado, o demasiado poco. ¿Dónde está la frontera? No lo sé muy bien. Aunque yo piense que ya soy grande, en realidad sólo soy un niño con un futuro ancho, sin límites y desconocido. Como el de vuestros hijos.

Nosotros, los niños del mundo, no tenemos problemas al pensar en el futuro, la tolerenca, el respeto, la inclusión, las posibilidades o los derechos. Somos inocentes, es decir, somos niños.

Queridos padres, nuestra vida y futuro están también en vuestras manos.

Erik.

[+/-]

Lenguaje comunicativo y narración de vivencias 3

[+/-]

Picto de arasaac

FASE 3 – ESTIMULACIÓN DEL LENGUAJE COMUNICATIVO INMEDIATO

Con estos ejercicios nos lo pasamos fenomenal con Erik, y fueron de una ayuda fundamental para que hoy en día nos comente qué ha hecho en la guardería, con quién ha jugado en el parque o qué comida le preparó la abuela para comer, por ejemplo. Cada vez, afortunadamente, lo va contando de forma más y más espontánea.
Esta serie de ejercicios la repetimos con cierta frecuencia.


Realizas junto con el niño una actividad muy divertida en un lugar distinto a donde sueles hacer el trabajo en mesa de la terapia. Busca la mayor interacción y motivación.


Primero prueba con acciones cotidianas que le gusten mucho al niño: hacer una casa con los legos, comer un helado, lavarse las manos llenando el lavabo de espuma y haciendo pompas de jabón, etc. Después ya habrá tiempo de practicar otras acciones.


Al terminar, os vais a la mesa de trabajo. Sentados frente a frente, preguntas:
“(nombre del niño), ¿qué acabamos de hacer?”.


Si el niño no responde de forma espontánea, le vas ayudando con preguntas dirigidas:
¿Hemos construido una casa con los lego o hemos jugado con el tren?
¿Has construido un garaje con los lego?
¿dónde hemos estado? ¿hemos estado en la cocina o en el salón?


Tambies es bueno ayudarse de objetos que se hayan utilizado en la actividad conjunta: por ejemplo, enseñarle una pieza de lego, enseñarle una foto/dibujo de una casa, enseñarle el jabón, etc. Todo aquello que pueda motivarle en la narración.


Si aún así resulta difícil, se puede probar a hacer cosas “disparatadas”. Por ejemplo, meter las piezas de lego en el frigorífico, bañar el martillo de plástico, poneros guantes como calcetines, untaros la cara con nata y jugar a los indios. A ponerle imaginación.


El objetivo de esta fase es que el niño sea capaz de decir de forma espontánea cinco frases sobre la actividad que hayáis realizado juntos.

¡QUE LO PASÉIS MUY BIEN!

[+/-]

Lenguaje comunicativo y narración de vivencias 2

[+/-]

Texto explicativo en el vídeo:


video El vídeo presenta una sesión de trabajo con tarjetas de secuencias temporales. Aquí Erik me cuenta una historia muy divertida: un papá quiere hacer la foto de la mamá y de su niña, que están sentadas en un banco del parque. Para hacer mejor la foto, el papá camina hacia atrás. Se tropieza y se cae sobre un parterre con flores. La mamá y la nena se ríen, porque es divertido. La mamá hace entonces la foto del papá entre las flores.

-->
Continuamos con la estimulación del lenguaje comunicativo y para ello nos serviremos de las tarjetas con secuencias temporales. En esta fase ya no será nuestro pequeño el protagonista de las acciones.
Primero trabajaremos con secuencias muy breves (de tres tarjetas) y actividades muy sencillas, mejor de la vida cotidiana. Poco a poco iremos complicando las actividades que se presentan, con pequeñas historias, e iremos también subiendo el número de tarjetas.



FASE 2 – EXPRESIÓN VERBAL DE SECUENCIAS TEMPORALES


Material de trabajo:
Tarjetas con secuencias temporales en las que el niño no sea el protagonista.
En estas links se puede descargar material:
La plantilla con los cuadrados y los números, como vimos en el artículo anterior.
(Cuando el niño domine esta actividad, la plantilla ya no será necesaria).








Ejercicio 1: “(nombre del niño), ordena la secuencia”.


Presentas al niño las tarjetas una a una y vas narrando qué pasa y las vas colocando en orden sobre la plantilla. Después, le darás la orden al niño: “ordena la secuencia”, para que sea él quien las coloque sobre la plantilla.




Ejercicio 2: “(nombre del niño), ¿qué pasa aquí?”


Una vez están las fotos ordenadas, el niño tiene que contar qué pasa en cada una de las tarjetas.
Si no puede al principio de forma espontánea, se le va guiando con preguntas (por ejemplo, en la serie “lavarse los dientes”:




¿quién está en la tarjeta ?, ¿quién se lava los dientes? ¿dónde está?, ¿está en la cocina o está en el baño?, ¿quién ha cogido el cepillo?, ¿qué tiene el niño en la mano?, ¿qué hace con el cepillo de dientes?, etc.
Cada frase o palabra que diga el niño, la refuerzas repitiéndola. Intenta variar las frases para que el niño no las aprenda de forma mecánica.


¡QUE LO PASÉIS MUY BIEN!

[+/-]

Lenguaje comunicativo y narración de vivencias 1

[+/-]

 
Ejemplo de plantilla para trabajar una secuencia.

-->
Este programa se inicia cuando el niño ya tiene una comprensión avanzada del lenguaje y puede hablar con frases cortas (sustantivos, verbos, adjetivos...). Su objetivo es impulsar el lenguaje comunicativo y ganarle una batalla más al autismo.
Los objetivos del programa son:
- saber utilizar el lenguaje de forma comunicativa
- reconocer y verbalizar situaciones cotidianas
- comprender los órdenes temporales y secuenciales
- exteriorizar, primero con preguntas, después de forma espontánea, situaciones cotidianas.
Material de trabajo:
- Fotografías en las que el niño realiza una acción divida en pequeñas secuencias. Por ejemplo: “comer un plátano”. Foto 1: el niño sentado en la mesa coge el plátano. Foto 2: el niño pela el plátano. Foto 3: el niño se come el plátano.
- Tarjetas con secuencias temporales.
- Vídeos con pequeñas secuencias muy claras
FASE 1 – EXPRESIÓN VERBAL DE SECUENCIAS COTIDIANAS
Utilizamos fotografías en las que el niño (fotos de tu hijo o del alumno) realiza un actividad cotidiana dividida en secuencias. Primero trabajamos con 3 secuencias. Cuando lo domina, pasamos a 5 secuencias. Por último se subirá hasta 7 secuencias. Es importante que las secuencias sean muy claras y que estén relacionadas con actividades que le gusten mucho al niño.
Ideas de fotos:
- Comer: comer plátano (o lo que le guste mucho al niño) –explicada arriba-.
- Jugar: construir una torre con lego, conducir un coche....
Foto 1: coger la pieza. Foto 2: colocar la pieza 1. Foto 3: la torre terminada.
- Beber: beber de un vaso (preparar un colacao, un zumo de naranja)
- Vestirse / Desvestirse - ponerse los zapatos, etc.
- Lavarse los dientes
- Entrar en casa y saludar (dar un beso)
Foto 1: llamar al timbre. Foto 2: abrir la puerta. Foto 3: besar a mamá. Foto 4: quitarse la chaqueta. Foto 5: quitarse los zapatos. Foto 6: ponerse las zapatillas. Foto 7: coger un juguete para jugar.
Tendremos preparadas unas hojas en las que hayamos dibujado un cuadrado un poco más grande que el tamaño de las fotos y encima del cuadrado el número 1, el número 2, etc. Cada una de estas hojas con el caudrado y el número será la plantilla en la que iremos colocando las fotos una vez que las hayamos trabajado con el niño, o donde él las colocará cuando tenga que ordenar las secuencias.
Ejercicio 1. Pregunta: “(nombre del niño), ¿qué haces?, ¿qué estás haciendo?
(si el niño domina el tiempo verbal pasado, se le puede preguntar: “¿qué has hecho?”)
1.1 Serie comer un plátano.
1.1.1 Muestras la foto “coger el plátano” y preguntas: “¿qué haces?”. El niño contesta: “cojo un plátano”. Reafirmas la respuesta: “sí, coges un plátano, lo has dicho muy bien”. Acto seguido colocas la foto sobre la plantilla con el cuadrado y el número 1.
1.1.2 Muestras la foto “pelar el plátano”. Lo mismo que lo anterior, la foto se colocará en la plantilla con el número 2.
1.1.3 Muestras la foto “comer el plátano”. El mismo proceso.
Cuando todas las fotos se han trabajo y están colocadas seguidas sobre la plantilla, puedes narrar la historia. “Mira, primero coges el plátano, luego lo pelas y por último te lo comes”, recalcando el primero, luego y por último.
1.2 Lo mismo con una nueva serie de fotos: “preparar / beber un zumo de naranja”
1.3 Las siguientes series de fotos.
Poco a poco, si el niño va dominando, se hacen series con más secuencias. Es bueno ir variando las frases de respuesta, para que el niño no las aprenda de forma estereotipada, e ir añadiendo poco a poco más información. Por ejemplo: “cojo el plátano amarillo”, “pelo el plátano con mis manos”, etc.
Ejercicio 2. “Ordena las fotos”


Encima de la mesa se colocan las plantillas. Se colocan las fotos de una serie encima de la mesa. Das la orden: “Ordena las fotos” , el niño coge la foto que corresponde a la plantilla uno y la coloca. Refueryas: “sí, muy bien, primero coges el plátano”.
Si el niño tiene dificultades, pues se le van dando las fotos de una en una en su orden, para que él las coloque en las plantillas.
Ejercicio 3: ¿qué pasa aquí?


Cuando están todas las fotos colocadas, narras junto con el niño qué ha pasado. Es conveniente que vayas variando poco a poco las frases. Después, preguntas: “¿qué pasá aquí?”, y el niño tiene que contar qué pasa.
Ejercicio 4. Se hacen preguntas sobre la historia:


¿qué has hecho aquí? – he cogido un plátano.
¿quién pela el plátano? – yo pelo el plátano
¿dónde pelas el plátano? – pelo el plátano en la cocina.
Cuando las series de 3 secuencias se dominan, se pasa ha hacer el mismo proceso de ejercicios 1, 2, 3 y 4, con series de 5 secuencias. Cuando éstas se dominan, se pasa a la series con 7 secuencias.
¡QUE LO PASÉIS MUY BIEN!

[+/-]
 

Páginas

Blogroll

A Erik le gusta observar. Su mirada abarca el poder de los pequeños detalles. Conversa, juega, interactúa, sonríe, sueña, desea… Es un niño maravilloso que tiene autismo. En nuestra vida con otro ritmo, no sólo hay lucha o terapias, sino la intensidad del movimiento siempre hacia ADELANTE.
Bienvenidos a este espacio para reflexionar y conocer cómo vivimos el autismo con naturalidad.

    Nuestro perfil

    Soy la mamá de Erik, un niño precioso con el que soy feliz cada día. Recojo unas palabras de Goytisolo:

    "... nunca digas no puedo más y aquí me quedo...".

    especiales

    Con portadas de Miguel Gallardo -autor de "María y yo"-. Cuentos, testimonios, reflexiones, ensayos, artículos, fotografías y dibujos que van armando como un puzzle la realidad del autismo. Y literatura de la buena todos los meses en:

    Blogger templates

    El sonido de la hierba al crecer

¡Gracias por acompañarnos!

ir arriba